Sparring

Practicá la conversación laboral antes de tenerla.

Entendés todo en inglés. Leés documentación, seguís una reunión, mirás series sin subtítulos. Y cuando te toca hablar, se te va la palabra. Eso no se arregla con más vocabulario — se arregla hablando bajo presión, muchas veces, antes de que la conversación cuente en serio.

10 minutos para probar. Sin tarjeta.

Tres conversaciones que ya sabés que vas a tener

No son ejercicios de gramática. Son las situaciones donde trabarse cuesta algo: una oferta, una discusión que perdés, una decisión que no pudiste defender.

Entrevista laboral

El panel que repregunta

Te cortan si te vas por las ramas. Te piden el número, la fecha, el trade-off. Si decís “nosotros”, te preguntan qué hiciste vos.

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Explicación ante un jefe

Dar estado sin vaguedades

Tu manager pide avances. No acepta “pronto” ni “casi listo”. Quiere una fecha, qué se cayó y qué vas a cortar.

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Reunión técnica

Defender una decisión

Alguien no está de acuerdo con tu arquitectura y lo dice delante de todos. Tenés que sostenerla, o cambiar de opinión en voz alta.

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Cómo funciona

Elegís la situación

La entrevista, tu jefe, la reunión técnica. Abrís el micrófono y empieza.

Hablás bajo presión

El otro maneja la conversación: pregunta, repregunta y no te rescata cuando dudás. Terminar la frase solo es exactamente el músculo que se entrena.

Al terminar, sabés qué pasó

Qué dijiste que un nativo no diría, cómo se decía en realidad, dónde te trabaste, y una sola cosa para la próxima vez.

Por qué es distinto de lo que ya probaste

Las apps de idiomas están diseñadas para que vuelvas mañana. Ésta, para que la próxima conversación te salga mejor. No siempre es lo mismo.

No te felicita porque sí

Nada de “¡muy bien!”. Si algo te salió bien, te dice qué hiciste y por qué funcionó. Si no, no dice nada.

La conversación la maneja el otro

No esperás a que te pregunten qué querés practicar. Cada turno termina en una pregunta que tenés que contestar.

Te corrige sin cortarte

En voz alta solo interrumpe lo que rompe el sentido. Todo lo demás queda anotado, con la explicación, para después.

El progreso no se puede falsear

No hay botón de “marcar como hecho”. El calendario se pone verde con lo que efectivamente hablaste.

Sabe tu par de idiomas

No es “aprender inglés”: es un hispanohablante aprendiendo inglés. Los errores que te esperan son los tuyos, no los de cualquiera.

Elegís qué se guarda

El audio no se guarda nunca. La transcripción, 30 días — o ninguno, si preferís que no quede nada de lo que dijiste.

La próxima entrevista va a pasar igual.

La diferencia es si es la primera vez que tenés esa conversación, o la décima.

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Qué hay debajo, y qué pasa con lo que decís

La tecnología

Las conversaciones corren sobre los modelos de voz en tiempo real de OpenAI, y el informe posterior lo genera un modelo de texto. No es lo que te vendemos —te vendemos la conversación— pero tenés derecho a saberlo.

El audio

No se guarda nunca. Va directo de tu navegador a OpenAI para poder responderte, y no queda en ningún lado nuestro. Lo que se conserva es la transcripción de texto, el tiempo que vos elijas.

La medición

Contamos cuántas personas llegan a cada paso y de qué campaña vinieron. Nunca se manda afuera lo que dijiste, las correcciones, el informe ni tu dirección de correo — y podés desactivar la medición cuando quieras.

Configurá qué se guarda desde tu cuenta.